Nota redazionale: l’articolo di Ernesto Estevez Leon, che pubblichiamo in calce per gentile concessione dell’Autore, è stato scritto in data 23.05.2020.

La caja de Pandora

Estamos a escasas horas para que se produzca la llegada a aguas venezolanas del primero de los 5 tanqueros con bandera iraní – el Fortune – cargados con gasolina y otros productos refinados por un valor aproximado de US$45.5 millones pagado con oro venezolano. En razón a ello, creo oportuno exponer algunas consideraciones sobre este acontecimiento y el contexto geoestratégico en el cual se desarrolla con el propósito de prever lo que pueda acontecer cuando el tanquero Fortune ingrese a aguas de Mar Caribe, actualmente patrulladas por buques de la US Navy con la misión de interceptar envíos de cocaína procedentes de Colombia y de Venezuela.

El eventual enfrentamiento marítimo entre Irán y Estados Unidos, dos declarados enemigos que hoy se acosan mutuamente no solo por causas políticas, territoriales o económicas, sino por razones de índole cultural y religioso, ha sido referido por algunos como una reedición de la Crisis de los Misiles que enfrentó a la Unión Soviética y a los Estados Unidos en octubre de 1962 por causa de la instalación de misiles balísticos soviéticos SS4 y SS5 en Cuba.

Para poner en perspectiva lo que actualmente acontece, comencemos con una breve reseña de lo acontecido entre Irán y Estados Unidos durante los últimos 67 años para entender el origen y la razón de la animosidad militante entre estos dos países, ambos representantes de culturas antagónicas que hoy se enfrentan, tal y como lo pronosticó en 1996 Samuel Huntington en su libro “El Choque de Civilizaciones y la Reconfiguración del Orden Mundial”.

ESTADOS UNIDOS – IRÁN 

De 1953 a 1981

En 1953 la agencia Central de Inteligencia (CIA) logró penetrar los altos mandos de las fuerzas armadas iraníes para derrocar al electo primer ministro Mohammad Mossadeq quien pretendía nacionalizar la industria petrolera, lo que hacia pensar a la CIA que Mossadeq tenia tendencias comunistas.

Esto resultaba inaceptable para Washington en plena Guerra Fría y en un país clave estratégicamente como Irán. Entonces, el 19 de agosto de 1953 los militares derrocaron a Mohammad Mossadeq y reinstauraron en el poder al Sha Mohammed Reza Pahlevi quien había abandonado Irán meses antes “por razones médicas”.

En agradecimiento a la ayuda norteamericana, Reza Pahlevi les asignaría a empresas norteamericanas el 40% de los campos petroleros de Irán para su explotación. El Sha se convertiría en uno de los mas confiables aliados de los Estados Unidos en el Medio Oriente, modernizado y secularizando la tradicional sociedad iraní, lo que llevaría a su derrocamiento y a la toma de la embajada norteamericana en Teherán por los seguidores del Ayatollhoah Khomeini el 4 de noviembre 1979.

Los 52 rehenes norteamericanos se mantuvieron en cautiverio hasta que fueron liberados en enero de 1981, el mismo día que Ronald Regan asumió la presidencia de Estados Unidos (1).

De 1985 a 2013

El próximo episodio entre Irán y Estados Unidos se produjo con el affaire Irán – Contra que fue una triangulación ideada para financiar y armar de forma ilegal a los Contras en Nicaragua con recursos provenientes de la venta de armas a Irán por Israel.

En julio de 1988 el destructor de la Armada norteamericana USS Vincennes, mientras patrullaba en el Golfo Pérsico, derribó por accidente un Airbus A300 de Air Irán con 290 pasajeros abordos que se dirigían a La Meca.

Las autoridades militares norteamericanas, si bien lamentaron la pérdida de vidas, manifestaron que el Airbus volaba fuera de su ruta normal acercándose al destructor sin corregir su rumbo, pese a que fue contactado por radio advirtiéndole que no continuara acercándose.

En Febrero de 2002 el presidente George Bush incluiría a Irán en el llamado “Eje del Mal”, haciendo compañía a Irak y Corea del Norte. Ese mismo año, un grupo opositor iraní informó que Teherán estaba desarrollando secretamente un programa nuclear lo que llevó a la imposición de sanciones por los Estados Unidos, la Union Europea y la ONU que causó que el Rial iraní perdiera 2/3 de su valor en solo 2 años.

Los choques con Irán continuarían hasta que el moderado Hassan Rouhani se instaló en la presidencia de ese país en el año 2013, lo que permitió en septiembre de ese año un acercamiento con Estados Unidos, entonces presidido por Barak Obama.

Este nuevo rumbo de las relaciones Estados Unidos – Irán llevó en el año 2015 a que Teherán aceptara un acuerdo internacional de control sobre su programa nuclear, el cual, como veremos a continuación, no duraría mucho.

De 2016 a 2020

Con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca terminaría el modus vivendi entre Washington y Teherán. Así, en el 2018 Trump abandonaría el acuerdo nuclear con Irán imponiendo nuevas sanciones económicas que tambien incluían a países que compraran petróleo iraní.

Las sanciones se endurecieron en mayo 2019 afectando las exportaciones petroleras iraníes. Irán contestó aplicando presión en Siria contra Estados Unidos y Arabia Saudita, el aliado principal de Estados Unidos en el mundo árabe y su enemigo religioso histórico (2).

Estas sanciones aceleraron la grave recesión que hoy afecta la economía iraní. En mayo y junio de 2019 se produjeron ataques a tanqueros petroleros en el Golfo de Omán que Estados Unidos atribuyo a Irán y el 20 de junio un dron norteamericano fue derribado por misiles antiaéreos iraníes sobre el Estrecho de Ormuz.

Para entonces, Teherán comenzaba a realizar actividades en su programa nuclear que contradecían el acuerdo firmado en el 2015. Para concluir, el 3 de enero del 2020, los Estados Unidos dieron de baja en Iraq al General Qasem Soleimani, comandante de la Guardia Revolucionaria Islámica, la fuerza de choque de Irán.

La respuesta de Teherán se produciría una semana despues con el ataque misilístico a dos bases norteamericana en Irak y el desconocimiento del acuerdo nuclear. Tan reciente como el 19 de mayo pasado, la 5ta Flota norteamericana con base en Baréin, informó que cualquier barco que se acercase a menos de 100 metros de una unidad naval norteamericana sería considerado hostil y podría ser atacado como medida defensiva.

Esta clara advertencia se produjo como consecuencia de las maniobras peligrosas ejecutadas el pasado 15 de abril contra buques norteamericanos en aguas internacionales en el Golfo Pérsico por unidades artilladas de la Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica. El propio presidente Donald Trump reaccionó ante esta provocación y el 22 de abril le ordenó a la Armada de Estados Unidos “Disparar y destruir cualquier nave armada iraní si pone en peligro nuestras unidades.”

VENEZUELA – IRAN

Venezuela ha mantenido relaciones con Irán desde los años 60’s como consecuencia de la sociedad de ambos países en la OPEP. Inclusive, en 1975 durante la presidencia de Carlos Andrés Pérez, el Sha Reza Pahlevi y la emperatriz Farah Diva visitaron Venezuela. Pero con la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999 las relaciones con la ya para entonces República Islámica de Irán asumieron un matiz diferente que no fue otro que el enfrentar en extremos geográficos opuestos a Estados Unidos y sus intereses.

Al producirse la toma del poder en Venezuela por Nicolas Maduro en enero de 2013, los vínculos con Irán se estrecharon aún más, al punto que el Hezbollah o “Partido de Dios”, la avanzada terrorista de Irán, opera en Venezuela patrocinado por el vicepresidente del gobierno Tareck El Aissamí. Hezbollah, según señaló el Secretario general de la OEA Luis Almagro el 5 de junio de 2019, participa en “…acciones de delincuencia transnacional organizada”.

Invocando la “hermandad que une a los pueblos de Irán y Venezuela”, Nicolas Maduro solicitó a Irán asistencia para sortear la crisis de combustible que ha paralizado a Venezuela. Con tal propósito, la línea aérea iraní Mahan Air, vinculada con la Guardia Revolucionaria Islámica y acusada de transportar agentes subversivos, armas y dinero a las zonas en conflicto en Iraq y Siria y de llevar el virus SARS-Cov-2 a esos países y a los Emiratos Árabes, realizó 17 vuelos desde Teherán a Venezuela entre el 22 de abril al 8 de mayo, aterrizando la mayoría de estos vuelos en el aeropuerto de Las Piedras, en el Estado Falcon, con la excusa de traer personal iraní para asistir en la reparación  del Complejo de Refinación de Amuay en la Península de Paraguaná.

Por su parte, el comisario Ivan Simonovis, actual Coordinador Especial de Seguridad e Inteligencia ante Estados Unidos del presidente encargado Juan Guaidó, manifestó en un video compartido en las redes sociales el 20 de mayo pasado que el propósito real de los vuelos de Mahan Air era la instalación de un centro de operaciones en el Cabo San Román para monitorear las comunicaciones aéreas y marítimas al norte de Venezuela. Simonovis agregó en el video que un oficial iraní había comentado que “…nunca se imaginó que iba a estar tan cerca de las costas de Estados Unidos como lo estaba ese momento”.

El Comisionado Presidencial Simonovis tambien puso en duda que los 5 tanqueros en curso para Venezuela realmente carguen gasolina e hizo un llamado de alerta sobre el peligro que representa la presencia de Irán en Venezuela. Esta posición de Simonovis, fue avalada por el Comunicado publicado el 21 de mayo por el Centro de Comunicación Nacional de la Presidencia (E) de Venezuela, en el cual se indica textualmente:

La importación de gasolina iraní es un nuevo negocio para los corruptos, así como una operación de propaganda en la que pretenden convertir una debilidad evidente (que Maduro se vea obligado a importar gasolina) en un nuevo montaje en el que pretenden simular una nueva supuesta crisis de los misiles, pero en el año 2020.Dicho esto, debemos advertir que no podemos confirmar ni confiar que dichos tanqueros solo traigan gasolina, así como expresar nuestra preocupación por su procedencia: Irán es uno de los países mas afectados por el coronavirus en el mundo, así como un patrocinador del terrorismo internacional

Por su parte, el Ministro Consejero de la Embajada de Venezuela en Washington Gustavo Marcano, voz de Juan Guaidó ante la Casa Blanca, manifestó el pasado 18 de mayo que “el ingreso de los tanqueros iraníes a Venezuela no estaba autorizado por la Asamblea Nacional” y pidió la colaboración de la Región “para evitar el ingreso de esos buques a Venezuela”.

LOS 5 TANQUEROS

¿Qué debemos esperar cuando el primer tanquero iraní arribe al Mar Caribe y se dirija a puerto venezolano el próximo 25 de mayo? Si nos guiamos por lo manifestado por las partes involucradas el enfrentamiento es previsible, pues pareciera que tanto Irán como Venezuela buscan desafiar a Estados Unidos.

En apego a ese libreto de confrontación, Nicolas Maduro agradeció el 20 de mayo en una cadena televisiva a su aliado Irán por el apoyo contra los Estados Unido, agregando “Estamos listos para lo que sea y cuando sea”.

Esta manifestación desafiante de Maduro fue seguida por la declaración del Ministro de la Defensa de Venezuela Vladimir Padrino López quien anunció que los tanqueros iraníes serian escoltados por fuerzas navales y aéreas venezolanas a partir de su ingreso a la zona marítima contigua de Venezuela.

Y para no quedarse a tras de consideraciones politico-folclóricas Pedro Carreño le envió un mensaje al imperialismo norteamericano mediante el cual le informaba que la gasolina iraní llegaría a Venezuela y que dependía exclusivamente del “tigre de papel que es el imperialismo si quiere esa gasolina con plomo o sin plomo”.

Por su parte, Irán comunicó al Secretario General de la ONU Antonio Guterres que tomaría represalias y “acciones decisivas” para asegurar sus derechos e intereses contra las practicas ilegales de Estados Unidos.

En dicha comunicación el Ministro de exteriores de Irán Mohammad Yavad Zarif escribió:

La diplomacia hegemónica de la cañonera (3) afecta seriamente la libertad de comercio internacional y de navegación, así como libre flujo de energía. Los esfuerzos de Estados Unidos para ejecutar medidas coercitivas para interrumpir la venta de petróleo iraní constituyen una escalada peligrosa

Evidenciando la intención de ampliar el conflicto con Estados Unidos, el Líder Supremo Ayatola Alí Khamenei en un discurso pronunciado el 22 de mayo en apoyo al pueblo palestino se refirió a Israel como “un tumor canceroso” que “indiscutiblemente será extirpado y destruido”. Esta declaración contra el aliado por excelencia de Estados Unidos en el Oriente Medio complica una situación ya de por sí en extremo volátil. Estados Unidos no ha sido del todo claro en cuanto a la posición que asumirá con el arribo de lo 5 tanqueros a aguas caribeñas.

En tal sentido, Donald Trump el pasado 20 de mayo en una conversación telefónica sostenida con líderes latinoamericanos se refirió a Venezuela como un país “totalmente rodeado a niveles que nadie sabe…” agregando de forma criptica “…algo sucederá, porque no lo vamos a aguantar”.

Por su parte, el almirante Craig Faller Jefe del Comando Sur de Estados Unidos, manifestó que se esta observando muy de cerca la movilización de 5 tanqueros iraníes a Venezuela, sobre todo por las vinculaciones de Teherán con el terrorismo internacional.

Estas manifestaciones ciertamente demuestran preocupación hacia lo que acontece en relación con la penetración iraní en nuestro continente, pero en ningún caso manifiestan un claro “¡No pasaran!” que implicaría el uso de la fuerza aeronaval norteamericana (4) actualmente desplegada en el Mar Caribe con el propósito de impedir la llegada del cargamento de petróleo iraní a Venezuela, lo que implicaría enfrentar las fuerzas de mar y aire venezolanas que según Vladimir Padrino López escoltaran a los tanqueros iraníes.

La ruta seguida por los tanqueros iraníes (Créditos de imagen Financial Times)

Ciertamente la situación se presenta difícil para la Administración Trump que hoy enfrenta una crisis nunca vista por causa de la “Pandemia China” – como la identificó el propio Donald Trump – que ha causado estragos a nivel humano y económico. La disyuntiva entonces para Donald Trump es clara pues o mantiene su campaña de máxima presión contra los dos países que ha catalogado y sancionado como estados forajidos y terroristas, corriendo el riesgo de desencadenar un peligroso conflicto bélico en aguas que la propia Administración califica como “Mare Nostrum”, o no hace nada con relación a los tanqueros en ruta, afectando seriamente con ello la credibilidad de la política “America para los americanos” que tanto se ha promovido.

No olvidemos que ha sido Donald Trump quien dio nueva vida a la Doctrina Monroe con el declarado propósito de expulsar de las Américas toda influencia extranjera, concretamente de China, Rusia e Irán.

Ciertamente Donald Trump no ha sido confrontado hasta ahora con un desafío tan peligroso y cercano como el que está en pleno desarrollo en Venezuela y en esto reside la similitud con el dilema que confrontó John F. Kennedy durante la crisis de los Misiles de Cuba en octubre de 1962.

¿Que pasara entonces?¿ Se permitirá la llegada de esos tanqueros iraníes a Venezuela? No tendremos mucho que esperar para saber la respuesta, pues ya las cartas están echadas y quedan pocas horas para que sepamos que quiso decir el presidente de los Estados Unidos cuando, al referirse a la actual crisis en Venezuela, dijo “…algo sucederá, porque no lo vamos a aguantar.”

Como dijo Julio Cesar cuando cruzó el rio Rubicón en su camino hacia Roma, Alea iacta est (5).

Ernesto Estevez Leon


Notas

1. El 24 de abril de 1980, durante la presidencia de James Carter, fuerzas especiales norteamericanas intentaron liberar los rehenes norteamericanos en Irán ejecutando la Operación Garra de Águila, la cual fue un rotundo fracaso. Durante la campaña electoral de ese año, Ronald Regan manifestó que él garantizaba la liberación de los rehenes norteamericanos al costo que fuera. El Ayatollhoah Khomeini tomó en serio la amenaza de Regan y liberó a los Rehenes minutos antes que Ronald Regan se posesionara como el 400presidente de los Estados Unidos. Para justificar religiosamente la toma de la embajada como una acción contra el mal, Khomeini se refirió a Estados Unidos el 5 de noviembre de 1979, un día despues de la toma de la embajada, como el “Gran Satán”.
2. Arabia Saudita e Irán se han enfrentado históricamente por el control de la umma – la Comunidad islámica – pues ambos países representan posiciones religiosas antagónicas dentro del Islam, lo que desde la muerte del Profeta Mahoma en el año 632 los han enfrentado en sangrientas fitnas o guerras civiles. Irán es la cuna de la secta Chiita (15% de la población musulmana mundial), mientras que Arabia Saudita, donde se ubican los sitios sagrados del Islam de La Meca y Medina, representa a la mayoría Sunnita.
3. “La Diplomacia de la Cañonera” o “Gunboat Diplomacy” en inglés, busca resolver de forma favorable para un país algún objetivo de política exterior mediante demostraciones de fuerza. Un típico ejemplo de esta forma de actuar en política internacional se evidencio cuando el Comodoro norteamericano Matthew Perry abrió el Japón al comercio internacional en 1853 irrumpiendo el puerto de Yokosuka con su flotilla de barcos de guerra.
4. La fuerza de tarea de la Armada norteamericana desplegada actualmente en el Mar Caribe bajo las órdenes del Comando Sur incluye a la unidad de combate de costa USS Detroit, al destructor misilístico USS Lassen, al destructor USS Prebel. Tambien se cuenta con una aeronave P-8 Poseidón que esta diseñada para cumplirmisiones de guerra antisubmarina, interceptación de embarcaciones, y ofrecer inteligencia electrónica (ELINT). El P-8 Poseidón está armado con  torpedos, cargas de profundidad, misiles antibuque AGM-84 Harpoon, y otras armas.
5. “La suerte está echad“.

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